

¡Cómo han bajado las temperaturas! Con estos días de frío, lo que más apetece para entrar en calor es un buen caldo. ¿De Carne de Ávila, por ejemplo? ¡Marchando!
En esta época del año, los caldos calentitos apetecen a todas horas. Esto pasa porque nuestro organismo necesita un aporte de calorías para vencer al frío. Así que toma buena nota del caldo que te proponemos hoy. Porque no hay nada más reconfortante que un rico caldo cuando el frío hace de las suyas…
Y si, nuestra propuesta no podía ser otra. Un caldo de los buenos, de los que llevan el sello de la IGP Carne de Ávila. Y, ¿por qué se distingue? Por tener una potencia de sabor impresionante. Y por ser, además de un perfecto reconstituyente, una base ideal para salsas y platos.
Caldo de Carne de Ávila
¿Qué necesitamos?
Ahora, cocinamos…
1.- Ponemos en el fuego una cazuela con el agua y, en ella introducimos la zanahoria, la cebolla y el puerro -que habremos lavado previamente- la carne de ternera avileña, el hueso de rodilla de ternera y dejamos que todo cueza a fuego lento, aproximadamente sobre dos horas.
2.- De vez en cuando, iremos quitando la espuma al agua del caldo.
3.- Una vez listo, podemos retirar la carne (puedes reservarla para después hacer unas croquetas, por ejemplo) y las verduras.
4.- Pasamos el caldo por el colador.
5.- Rectificamos la sazón si fuera necesario.
¡Y ya tenemos nuestro caldo con un sabor potente y delicioso! ¡Nuestro mejor aliado en los días de frío!

Consejo: Podemos congelar el caldo de ternera. Además, podremos utilizarlo como base de otros platos. Ejemplo: una paella de carne, un guiso o una salsa.