

La congelación es un buen método para conservar alimentos. Pero no todo vale. El secreto está en llevarla a cabo correctamente para que no pierdan propiedades.
Congelar alimentos es una posibilidad de gran ayuda en el día a día de cualquier hogar. Porque nos hace la vida más fácil.
No solo evita que compremos con mayor frecuencia, también nos permite dejar preparados platos con antelación, guardar cantidades extra… En definitiva, planificarnos mejor.
La congelación es un método seguro de conservación que prolonga su vida útil.
Lo primero que debemos tener en cuenta cuando vayamos a congelar los alimentos es la importancia de no perder nunca la cadena de frío. De esta manera, evitaremos la aparición de microorganismos negativos.
A continuación, te ofrecemos una serie de consejos sobre cómo congelar y descongelar alimentos.
1.- Ten en cuenta la capacidad de tu congelador. No se trata de llenarlo hasta que cueste cerrar la puerta. Si los alimentos que introduzcamos están muy apretados, corremos el riesgo de que el aire frío no circule entre ellos.

2.- Revisa la caducidad de los alimentos. Por lo general, ningún alimento debería pasar más de 365 días en el congelador porque muy probablemente se estropeará.
3.- Evita congelar y descongelar varias veces el mismo alimento. La calidad del producto se verá resentida. Y no solo eso. Si lo haces, también pueden producirse intoxicaciones alimentarias.
4.- Ten cuidado con los cambios bruscos de temperatura. Hay alimentos que, dependiendo de la temperatura, pueden contaminarse o estropearse. Por eso no debes descongelar a temperatura ambiente cuando haya mucho calor o esté puesta la calefacción. Tampoco en agua demasiado caliente.

5.- Conoce las diferentes formas de descongelar un alimento. Tú eliges. La más lenta, es en el frigorífico. Necesitarás un día de anterioridad, tenlo en cuenta. Una vez descongelado, deberás preparar y consumir el producto inmediatamente.
Otra forma, mucho más rápida: En agua fría. Los alimentos deben hacer sido envasados con anterioridad herméticamente para que no se empapen de agua y pierdan su calidad. Sumerge el producto envasado dentro de un recipiente con agua fría. Deberás ir cambiando el agua para que el producto se temple.
También puedes descongelar el producto en el microondas, aunque es la opción menos aconsejable. Decimos esto porque el calor puede deteriorar el producto. Porque si se deja mucho tiempo, el alimento se cuece.
En cuanto a la carne, un detalle que hay que tener en cuenta es el grosor de la pieza a descongelar. Asegúrate de que esté descongelada también en el centro antes de empezar a cocinarla.
Y ojo, en cuanto a su congelación, no guardes más de 9 meses la carne de ternera no cocinada.